Apostaría mi vida entera a que nunca supiste todo el esfuerzo que hago la mayoría del tiempo para no herirte. Ignoras por completo cuantas veces me guardo la verdad para mí misma, simplemente para no lastimarte. Pero vos te das el placer de decir todo lo que pensás en el momento más inoportuno. Deberías aprender a callar los insultos.
Si tan sólo fuese fuerte te diría todo eso que opino acerca de vos, absolutamente todo... Pero vos no vez que no sólo vos me haces daño, si no que me lo hago yo misma. Doble castigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario