sábado, 6 de octubre de 2012

The society killed the teenager.


Todos los días de mi vida me miro al espejo y encuentro nuevos defectos. 
Me gusta ser flaca ¿Por qué? A la vez lo odio. Veo tantas mujeres, y muchas más jóvenes aún haciendo dieta, haciendo ejercicio, no comiendo, todo por llegar a ser eso que la sociedad expone como hermoso. No, yo me miro al espejo y apenas notarme los huesos no me parece algo hermoso... Me pregunto qué sentirán todas aquellas que en verdad son flacas. No soy perfecta, y de a poco lo voy asumiendo. No veo el por qué (y mucho menos lo entiendo) de querer ser alguien que todos pretenden que seamos. Deberíamos preocuparnos más por ser nosotras mismas. Sí, tal vez no sea algo demasiado agradable no sentir que uno encaja en la sociedad; sentir que no sos lo suficientemente buena como para que te valoren, porque sólo esperan que seas de una determinada forma, que tu cuerpo sea perfecto. No, jamás voy a estar de acuerdo con eso. Hace unos días me miré al espejo y estaba hinchada, inmediatamente me dio bronca, quería que se me fuera esa pancita (hasta llegué a pensar que había engordado) consideré ir al gimnasio como una opción posible (además de ir con la excusa de "endurecer" ¿qué cosa? no me importa que mi cuerpo sea un poco flácido, ustedes no entenderían jamás lo mucho que lo aprecio así como es)..., hoy me miré al espejo y noté mis costillas, el hueso de mi cadera. Inmediatamente pensé, quiero engordar, es horrible ser así. No, no quiero encajar en esta sociedad que tanto nos humilla y manipula de esta forma. Deberíamos cambiarlo todo, ser lo que somos, y aceptarnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario