martes, 2 de abril de 2013

Estado de felicidad absoluta



No podemos quedarnos estancados en aquél pasado que para nosotros fue mejor (porque siempre nos aferramos a ése que nos hizo erradiar felicidad, nunca al que nos partió el alma en miles de pedazos; ya que en cambio, a ése sólo queremos olvidarlo). 
Tal vez aquellos momentos vividos hayan sido los mejores... Y es que siempre derramar una lágrima al no poder para de reír será mejor que desperdiciar cientas solamente para expresar nuestro dolor. Haber visto su sonrisa, recordar su voz; un abrazo, la palabra justa en el instante preciso. Escuchar una canción que durante mucho tiempo nos hizo cantar y bailar..., y de repente sin entender el poder que tiene sobre nosotros volver a hacerlo como antes; esa felicidad mientras giras y giras en la habitación gritando la letra...
Haber comprobado que los sueños pueden hacerse realidad (y que especialmente fueron los tuyos los que te ayudaron a entenderlo), el éxtasis que te provoca saberlo; esa mezcla perfecta entre la locura y la razón, sentir que seguimos soñando. No poder creer que todo aquello que te atreviste a soñar, y parecía tan lejano (solamente una utopía) está sucediendo en realidad... (si Coti, está sucediendo). Sentir que todo es perfecto y querer que sea así para siempre, que tan sólo se congele el tiempo... 
Pero en verdad es más complicado que eso. Tal vez la felicidad de la cual quisiéramos apoderarnos eternamente (esa que nos dio solamente aquel momento oportuno) debamos buscarla en nuevas circunstancias; debemos dejarla ir. No podemos aferrarnos a eso que nos sigue pareciendo tan perfecto (pero sobre todo tan mágico), no. Es hora de aceptar que tal vez haya más instantes iguales (o incluso mejores) esperando por nosotros. Debemos estar listos para seguir adelante, para seguir viviendo. La vida no es sólo aquello que pasó, es también todo eso que está por venir; eso a lo que estamos yendo a su alcance (porque nosotros nos movemos, no ella; ella sigue adelante y si esperas, la extravias)... Y no me vengas con que te da miedo Coti, tenes que afrontarlo. Te estás escapando del que, tal vez, sea tu mejor futuro. Vos mejor que nadie sabés que si bien el Destino está escrito, sos vos la que lo tiene que vivir para darse cuenta cómo es... Y si no te gusta y encontras la forma ¡Cambialo mujer! No tenés nada que perder (lo dijiste una vez y todavía lo recuerdo), así que... ¿qué estás esperando?

¡Suerte volviste! (te extrañé tanto, quedate conmigo para siempre... Por favor).

No hay comentarios:

Publicar un comentario