No sé cómo empezar esta entrada (como ninguna otra) pero lo que sí sé es que no quiero derramar ni una lágrima más. Acá estoy, a pocas horas de que llegue el día donde se termine esta etapa tan larga de mi vida. En realidad, esta etapa se viene cerrando desde hace un par de meses, pero recién hoy me empieza a caer la ficha, y recién mañana va a ser ese día con el que todas estas cosas vividas se vuelvan recuerdos inolvidables. (Digo mañana y creo que ya es hoy).
No voy a mentir, no quiero que todo se termine. Por momentos se me escapa alguna que otra lágrima, y al paso que se van esfumando me recuerdan que todo está llegando a su fin. No importa si lo que está por comenzar sea mucho mejor, eso es lo de menos.
Se termina, se ME termina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario