Confieso que esta vez no fui a buscarte. No, no lo hice porque presentía que sería en vano. Hace bastantes miércoles atrás deje de hacerlo. Vos no existís, no allí...
De todos modos, sentí la necesidad de expresarte en pocas palabras mis sentimientos. Todavía tengo esa pequeñita esperanza de cruzarte caminando por esas veredas realmente angostas, de cruzarte y de que me reconozcas, me beses e incluso me jures jamás volver a dejarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario