martes, 21 de febrero de 2012

Crónica de una obsesión. Novena Parte.

"Yo te espero todavía, yo creo que el olvido es una fantasía. Y así, destinada a padecerte, sigo loca como siempre inventando lo que sea para verte"


Te veo y sos perfecto. Te admiro tanto... Me encantaría darte todo lo que tengo, aunque no lo necesites. Mataría por darte mi amor, vos sólo lo podrías conocer. Pero no te importo, lo veo en tus ojos. No soy lo que necesitas, y aunque me duela intento aceptarlo, pero es en vano, no puedo dejar de soñarte. Mirame, comprendé que existo sólo por vos. Vos me salvaste, me devolviste la vida que estaba perdiendo; hubiera preferido perderla. No era tu intención enamorarme ¿O sí? Te necesito, ¿tanto te cuesta entenderlo? No te pido que dejes tu mundo, tu vida; sólo te pido que me dejes olvidarte. Vos y yo..., vos y yo no existe, nunca existió. Mi cabeza se lo imaginó; ese fue mi pasaje a esta vida, en la que no puedo olvidarte. En ese entonces, ése fue mi boleto de salvación, y ahora el de mi perdición. Amarte me duele... ¿Por qué no puedo amarte? ¿Por qué no puedo olvidarte? ¿Por qué tuve que obsesionarme con vos? No existo para vos, y aunque tenga una mínima esperanza de estar equivocada, y de que signifique algo (lo más mínimo), se que es mentira. Se que es una maldita mentira que crea mi cabeza una y otra, y otra vez que sueño con vos. Dejame olvidarte, aunque ambos sepamos que el olvido no existe. No me tortures más; decile a mi cabeza que deje de torturarme. ¿Sabes por qué me fije en vos? Porque me dijiste lo que necesitaba escuchar, utilizaste las palabras precisas; esas que ahora no dejan de atormentarme. 


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