Sería de gran utilidad una especie de máquina que borre los recuerdos más horrorosos de ciertas personas (y en algunos casos, mismo a dichas personas, aunque de eso no estoy completamente de acuerdo porque al olvidarlas podríamos volver a acercarnos a ellas, desconociéndolas por completo).
Como lamentablemente no existen máquinas de este tipo, yo por mi parte estoy intentando una especie de "lavado de cabeza" para no recordar a todos aquellos a los que me les acerqué por equivocación. Desde gente que se hacía llamar amiga, hasta algún que otro muchacho egocéntrico (o no; o todos).
Es complicado, mi cabeza se rehúsa a seguir adelante. Es que este método no consiste en olvidar, si no más bien en superar. Y e ahí el inoportuno inconveniente: mi rencor no me lo permite.
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