La ruta semi vacía, como mi vida sin vos,
quién hubiera imaginado
que llegaría el momento,
ese maldito momento de mirar para un costado...
Y no verte en mis mañanas, ni sonreír con tu voz
es sentirme acorralado,
es por no haber apreciado
y yo mismo haber tirado lo que la vida me dio.
No sigo más, no tengo resto,
soy sólo esto, barro no más;
no tengo nada, no lo merezco,
vos no me tengas piedad.
¿Será sólo mi torpeza, o será mi forma de andar?
no pude seguir tus pasos,
me fui cayendo a pedazos,
sólo quedaron retazos y no los pude juntar.
Si no estás en mis mañanas, si no me río con vos,
si me siento acorralado,
es por no haber apreciado
y yo mismo haber tirado lo que la vida me dio.
No sigo más, no tengo resto,
soy sólo esto, barro nomás;
no tengo nada, no lo merezco,
vos no me tengas piedad.
Tal vez esté acorralada en este maldito y manipulador juego que es tu recuerdo..., pero juro que no me importa, lo cambiaría todo, absolutamente todo de mí con tal de volver a compartir aquellas risas que eran sólo tuyas y mías; cada beso y cada abrazo tuyo... Pero por más que me parta el alma, sé que sólo puedo recordarlos, y es ahí donde tu recuerdo me atrapa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario