sábado, 19 de enero de 2013

Crónica de una Obsesión. Décima Séptima Parte

Te soñé. Sí, otra vez te volví a soñar. Pero hubo una diferencia a todos esos sueños anteriores ¿sabés?, finalmente pude soñar con ese que realmente sos, y no con el que mi cabeza creó. Tu rechazo era continuo  ¿sabés?. No, claramente no lo sabés. Porque yo sola me permití dogmatizarte. Admití que vos eras perfecto ¿sabés? y lo más trágico fue no creerle a cualquiera que intentara refutar mi torpe idea; porque sólo fuiste eso, una idea
Y acá me tenés, escribiéndote un sábado por la mañana, después de soñarte, simplemente porque nunca habías sido tan cruel conmigo... Y ni siquiera en esta oportunidad pasó en realidad, ¿te das cuenta? No sé después de cuánto tiempo volviste a aparecer, pero andate así como llegaste, por favor. ¿A quién quiero y puedo engañar? (tal vez sólo a mí), nunca te fuiste. Tal vez simplemente te hayas escondido, esperando un momento de vulnerabilidad para aparecer nuevamente. ¿Y lo peor? Te esperaba.
Quiero odiarte y no puedo. Dejame odiarte, por favor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario