"No hay chances" y yo ya lo sabía, bueno, lo suponía.
Es realmente muy triste ilusionarse tanto con una idea que se sabe desde el principio es completamente imposible pero que es tan perfecta que hacerlo te transforma en alegría pura, en satisfacción..., en un estúpido. Pero se es feliz, porque hasta el mismísimo momento es que te das cuenta (realmente te das cuenta) de que tan sólo era una ilusión no te sentís de esa forma, claro que no. Bueno, yo ya me sentía así; sospechaba que no iba a suceder todo tal cual lo imaginaba, porque sabía muy bien en el fondo, que era imposible concretar todo. Y ahora, que ya comprendí que en verdad nada va a suceder, espero un rescate. Una mano que me salve, que me deje seguir ilusionándome. Que en verdad esto sea una mentira, que haya chances, muchas chances, y solamente estén tratando de sorprenderme y que todo está perfecto... Y nada de eso va a suceder, porque sólo era una ilusión, yo una estúpida, y nadie se preocupa por sorprender a la gente para hacerla feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario