"Entro a ese cuarto, en esa casa, en ese mundo, en esa vida; entro despacio, está dormida..."
Hoy volví a soñarte. Pasó tanto tiempo de nuestro último sueño, que ya no lo recuerdo más aquel; recuerdo el de esta madrugada.
Recuerdo como si hubiera pasado en verdad, que tu sonrisa era hermosa; que yo te parecía patética, pero dulce a la vez. Que recordabas mi vestimenta, y me buscabas por ella, pero no recordabas mi cara. Como yo no la llevaba puesta, vos no lograbas encontrarme; y finalmente te confundías... Me buscabas.
Te vi, sí, lo hice un par de veces más desde aquel último sueño; hasta hoy, me parecías absurdo. Hasta hoy, luego de tantos intentos, te había superado. Hasta hoy, me daba igual lo que hicieras con tu vida; si me hablabas, si me ignorabas, si me veías, si me sonreías..., confieso que si me hubieras dicho que era el amor de tu vida, me hubiera resultado indiferente de todas formas. Hasta hoy, hasta esta fría madrugada, hubiera podido "olvidarte", o al menos fingir que lo hacía. Pero no, tu recuerdo vuelve a mi memoria cuando nadie lo llama; tu recuerdo sigue latente, sigue firme en su decisión de acecharme. Mataría tu recuerdo para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario