jueves, 8 de diciembre de 2011

Eso tan mío.

Estoy sentada, esperando qué, no tengo la más mínima idea. Miro y observo. Observo y entiendo. Entiendo que esta no es la vida que quiero...
Cada vez que llega más o menos diciembre-enero, me pongo a pensar en quién soy (más de lo que lo hago durante el resto del año), y siempre llego a la conclusión de que en un futuro no muy lejano quiero cambiar. No quiero deprimirme en las fiestas de navidad y año nuevo, y quiero que me guste (de una vez por todas) cumplir años, y poder festejarlo como a mí me gusta. Quiero viajar por el mundo. Quiero estar volviendo del frío de Londres, a una cálida Buenos Aires, y tener a alguien esperándome, feliz de volver a verme. Quiero sentir que todos los años anteriores fueron una mentira. Quiero cerciorarme de que todas las veces que me deprimí preparando la mesa antes de sentarnos a comer el 24, o armando el arbolito, o desarmándolo (dejando atrás otro feo recuerdo) valieron la pena, porque me enseñaron algo; porque ahora sólo son recuerdos.
Desde que más o menos tengo memoria, pido los mismos deseos... Si atrapo a una vaquita de san antoño, si me pongo algo al revés, si veo una "estrella fugaz", si justo miro el reloj y son las 11:11, si como las 12 pasas de uva justo a las doce el primero de enero, o cuando soplo las velitas. Siempre los mismo deseos. Cabe aclarar que nunca se cumplen. Por qué, no lo se, no tengo la más mínima idea. Pero si hay algo que está claro, es que ni la suerte me acompaña.

Para mi desgracia, mi depresión no termina el primero de enero. No es sólo diciembre. El 5 de enero, desde siempre, es el día más triste de mi vida. Sí, puedo reír, puedo hacer millones de cosas, pero sigo estando deprimida. Es algo de mí, que me va a acompañar hasta mi último día. Puede que cambie un montón de cosas: puede que finalmente supere el trauma que tengo con las fiestas, cambie mi forma de ser, puede que sea mejor persona, puede que viaje por el mundo, conozca gente, me enamore, forme una familia, puede que algún día se cumplan todos mis sueños... Pero mi soledad un 5 de enero nunca me va abandonar.

1 comentario:

  1. Parecíera como si lo hubiera escrito yo, solo que nunca lo pude haber expresado tan bien como vos lo hiciste. El destino tiene algo preparado para vos, algo tan especial que ni lo puedes imaginar, solo tienes que dejarlo ser...

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