Los años anteriores siempre quise que se terminaran, quería que llegara rápido el 1 de enero para poder pedir mis deseos y pedir que ese año que empezaba fuera increíble, fuera bueno, mágico, fuera único... Ni siquiera esto último se cumplía, ya que todos eran siempre la misma porquería; hasta éste. Si bien el 2011 no empezó muy bien, y a mitad de año tiraba más a "mi suicidio" (nunca lo pensé, pero es una forma de sintetizar lo que sufrí), inesperadamente después del 20 de agosto cambió. Y cambió para mí bien.
El 2011 cambió las reglas, cortó con la mala racha; por primera vez en mi vida, se cumplían mis deseos (menos el de "tener un novio", creo que siempre lo pedí mal, no era el hecho de tener UN NOVIO, si no más bien el de AMAR a alguien...) (Sí, acabo de admitir lo patética que soy). Y no sólo eso... El 2011 me hizo entender muchas cosas, y me hizo cambiar los planes que tenía para mi vida. También trajo gente maravillosa, amistades increíbles, y recuerdo imborrables...
Por eso, tengo pánico, terror. No quiero que el 2011 se termine, no quiero. Se que hay que seguir viviendo, que no me puedo quedar atrapada en este año..., pero si pudiera lo haría, JURO que lo haría. Tal vez el 2012 se venga mejor, y creo en eso, porque ya no tengo todos los problemas que tuve hasta estos años, ahora se quién soy... Pero aún así tengo miedo. Y sé, sé que cuando brinde el 1 de enero del 2012, voy a llorar, y voy a querer volver el tiempo atrás, y voy a saber que no puedo hacerlo. Pero también prometo sonreír, sonreír por vos 2011, por haber sido TAN CASI PERFECTO, y por todo lo que me dejaste, y lo que te llevaste con vos (para que no lo recuerde jamás); y también voy a sonreír por vos 2012, porque tenes que ganarte mi cariño, y se que lo vas a intentar...
Como diría ella "Tenes unos zapatos MUY grandes que llenar, 2012"...
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