"Pero no voy a hacer la lista de
esas pequeñas alegrías que ella magnificó hasta el delirio. Porque, seguramente, vos ya ni te
acordás [...]
Ni te acordás de sus cortas
confesiones (o te acordás de algunas, pero solamente un poco…), esas que te
hizo con la garganta apretada y un miedo terrible de que no entendieras o no
te importara. [...] todo lo que ella creyó
devotamente no fue más que un invento, un espejismo como consecuencia de su
enorme desierto; una mentira con la bella forma de una flor, con el mágico
perfume de una flor…, pero hecha en papel viejo, que se vuelve ceniza ni bien
lo tocan los ojos.
Y bueno, que se aguante (lo
pensás, ¿No es cierto?).
Se inventó siempre tantas cosas…"
Memoria de ceniza, Poldy Bird.
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