Siempre preferí alejarme del mundo cuando estaba herida. Esta es una de esas ocasiones. La desilusión se presenta una vez más de forma inminente, ¿Cómo resultar ilesa? Ellos no corren de mí, soy yo la que lo hace. Me alejo, me alejo, me alejo; me encierro en mi mundo, (una vez más).
Pasame a buscar, salvame de mí misma. No me conozcas así, no me busques; no, no lo hagas. No recuerdes mi nombre, mi cara, mis besos. Yo nunca existí para vos; nunca existí para mí.
Algún día, cuando supere esta soledad, cuando la venza, volveré a buscarte, y sólo el Destino sabrá, si seguirás recordándome, o ya seré una cara bonita más para tus hermosos ojos.
No te pido que comprendas. No te pido que me esperes; esperame.
Es egoísta de mi parte pretender que en dos semanas no ha pasado nada, pero no puedo conmigo misma, sería demasiado injusto que conozcas lo peor de mí. No quiero que conozcas a esta chica que se droga con sus pensamientos impuros. No quiero que conozcas a esta chica que apenas puede con su soledad...
Y seguramente pensarás que fuiste tan sólo uno más. No, no te equivocas. Pero no fuiste sólo eso, nunca desisto. Voy a volver a buscarte, me conozco. Pero no hoy, no mañana; tal vez ayer. A mí recuerdo.
Si lees esto, no intentes comprender nada, ni siquiera lo leas. Ignoralo; que te resulte absurdo. Y si no te resulta de esta forma, si no lograste ignorarlo (ignorarme) sabes dónde estoy. Sabes que vivo en mi cabeza, y que hay una sola forma de llegar a mí... Tus palabras bonitas, son el mejor método.
No hay comentarios:
Publicar un comentario