Para vos, que compartiste infinitas locuras conmigo en mi infancia. Para vos, que me enseñaste a amar incondicionalmente. Para vos, que te haces extrañar cada día un poco más. Para vos mi sonrisa.
¿Recordás
mi sonrisa? ¿Sigue latente entre todos tus pensamientos? Yo aún recuerdo la
tuya. Recuerdo cuando me la regalabas únicamente a mí. Recuerdo tus abrazos, tu
magia. Te recuerdo a vos, único e inigualable.
¿Sabes que
es raro, no? A veces siento que pretenden robarme esta sonrisa, que pretenden
que sea para ellos, como en su momento lo fue para vos. (¿En su momento? No, lo
sigue siendo). Pero no se los permito. Ellos creen que tienen la capacidad de
adquirirla, no digo ni fácil ni complicadamente; sólo digo que creen que puede
llegar algún día a ser de ellos…, pero ambos sabemos perfectamente que siempre
fue tuya, que lo sigue siendo y que siempre lo será. Ese es el único regalo que
pude hacerte en toda mi vida, y jamás permitiría que te lo robaran.
Cómo me
gustaría que me vieras sonreír ahora (cuando sonrío de felicidad nada más). Cómo
me gustaría que estuvieras acá conmigo, para abrazarme, para darme de tu magia…
¿Te acordás de nuestros sueños? El mío era que fuéramos inseparables… En mi
cabeza lo seguimos siendo, aunque el Destino no nos lo permita (o yo misma no
lo deje permitírnoslo). En mi cabeza te extraño, te necesito. En mis sueños se
que estas acá al lado mío. Nunca te olvide, JAMÁS me permitiría hacerlo. Fuiste
el único que me dio un motivo para ser feliz. Todavía sigo mirando el 21 de
mayo en el calendario, y sigo sintiendo esa mezcla de felicidad y angustia que
sentía hace un par de años atrás. Estarías tan orgulloso de mí, pa. Si tan sólo
supieras cómo luche cada día, y cada noche, con la esperanza de que volviéramos
a reencontrarnos… Se que no eras perfecto…, pero ante mis ojos, el mundo era
demasiado imperfecto (y pequeño) para vos, ese era el problema. Algún día
volveremos a ser esos de antes (ojala vos lo seas, yo no podría volver a ser
esa pequeña ingenua). Algún día volveremos pa, y sabés una cosa, vamos a volver
a ser felices…, para siempre. Esta noche te vuelvo a regalar esa misma sonrisa
que vos supiste capturar todos los felices días de mi infancia. Siempre fue
tuya, era linda y coqueta sólo para vos…, hoy lo sigue siendo. Te amo con la misma locura irreparable
con la que una niña ama a su padre; o con esa locura por ser felices que
siempre nos unió. Te amo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario