lunes, 21 de mayo de 2012

Mi sonrisa para vos.

Para vos, que compartiste infinitas locuras conmigo en mi infancia. Para vos, que me enseñaste a amar incondicionalmente. Para vos, que te haces extrañar cada día un poco más. Para vos mi sonrisa.



¿Recordás mi sonrisa? ¿Sigue latente entre todos tus pensamientos? Yo aún recuerdo la tuya. Recuerdo cuando me la regalabas únicamente a mí. Recuerdo tus abrazos, tu magia. Te recuerdo a vos, único e inigualable.
¿Sabes que es raro, no? A veces siento que pretenden robarme esta sonrisa, que pretenden que sea para ellos, como en su momento lo fue para vos. (¿En su momento? No, lo sigue siendo). Pero no se los permito. Ellos creen que tienen la capacidad de adquirirla, no digo ni fácil ni complicadamente; sólo digo que creen que puede llegar algún día a ser de ellos…, pero ambos sabemos perfectamente que siempre fue tuya, que lo sigue siendo y que siempre lo será. Ese es el único regalo que pude hacerte en toda mi vida, y jamás permitiría que te lo robaran.
Cómo me gustaría que me vieras sonreír ahora (cuando sonrío de felicidad nada más). Cómo me gustaría que estuvieras acá conmigo, para abrazarme, para darme de tu magia… ¿Te acordás de nuestros sueños? El mío era que fuéramos inseparables… En mi cabeza lo seguimos siendo, aunque el Destino no nos lo permita (o yo misma no lo deje permitírnoslo). En mi cabeza te extraño, te necesito. En mis sueños se que estas acá al lado mío. Nunca te olvide, JAMÁS me permitiría hacerlo. Fuiste el único que me dio un motivo para ser feliz. Todavía sigo mirando el 21 de mayo en el calendario, y sigo sintiendo esa mezcla de felicidad y angustia que sentía hace un par de años atrás. Estarías tan orgulloso de mí, pa. Si tan sólo supieras cómo luche cada día, y cada noche, con la esperanza de que volviéramos a reencontrarnos… Se que no eras perfecto…, pero ante mis ojos, el mundo era demasiado imperfecto (y pequeño) para vos, ese era el problema. Algún día volveremos a ser esos de antes (ojala vos lo seas, yo no podría volver a ser esa pequeña ingenua). Algún día volveremos pa, y sabés una cosa, vamos a volver a ser felices…, para siempre. Esta noche te vuelvo a regalar esa misma sonrisa que vos supiste capturar todos los felices días de mi infancia. Siempre fue tuya, era linda y coqueta sólo para vos…, hoy lo sigue siendo. Te amo con la misma locura irreparable con la que una niña ama a su padre; o con esa locura por ser felices que siempre nos unió. Te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario