Anoche volví a recordar todo aquello que no fuimos. Cada beso que no me diste, cada humilde cumplido que me ofreciste, todas las veces que me tocaste; cada una de esas miradas con temor, con odio, con desprecio, con resignación que me regalaste. Volví a fingir que no fuimos nada, y a la vez desear que hubieramos sido todo; hubiéramos sido perfectos. Hace días, meses, que no se nada de vos. Te desconozco, ¿sabés?. Quiero correr hacia vos, decirte que no podemos terminar así, que esto es realmente injusto... A veces entro en pánico. ¿Ya no me amarás? ¿Acaso no me desearás más? A veces desespero, y no encuentro calma; nunca me amaste y si me deseaste, fue sólo porque yo te resultaba utópica. Pero luego termino dándome cuenta de que a veces el Destino da demasiadas vueltas, pero que ese no es un impedimento para que yo pueda amarte. Fue mucha la espera de aquella noche, que esperar un poco más, no va a matarme.
A veces deseo ser la otra, a quien amas... O tal vez no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario