miércoles, 15 de agosto de 2012

No te encontré en el Centro, hoy. Tercera Parte.

Una vez más mi deseo de encontrarte fue en vano. Mi persistencia ante esta especie de capricho imberbe no da tregua, no cesa. Cada día que pasa me empeño más y más en hallarte por alguna de esas calles con nombres extravagantes; avenidas repletas de colectivos, autos y taxis, y una extraña agrupación de semáforos. Las rayas blancas que están ubicadas paralelamente me invitan a no cruzar la calle, y a la vez sí. Miro el cielo, es gris... Nada de eso importa, si te estoy buscando, todo sobra. Pero no, hoy tampoco logré mi cometido. Pero aún así volví a casa sonriente, porque sé que habrá muchas otras oportunidades para esperarte, y mi persistencia no decaerá. Algún día vos y yo nos vamos a encontrar, en el Centro, una tarde cualquiera, cuando no me estés buscando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario